XXIX ENCUENTRO NACIONAL DE COFRADÍAS PENITENCIALES DE CANGAS DE MORRAZO:
“LUGAR DE ENCUENTRO”




Después de cuatro intensos días de reuniones, convivencias y diálogo, hemos finalizado esta puesta en común de los problemas más cercanos con que nos encontramos todas las cofradías.

La organización de este encuentro quiere dar las gracias a todos que desde los más diversos lugares de España nos habéis acompañado durante estos cuatro días en Cangas do Morrazo.

Preparamos este encuentro con ilusión. Hemos trabajado para que todos os llevéis un recuerdo profundo de nuestra villa, nuestra gente y la forma de entender nuestra Semana Santa.

También queremos transmitir la enhorabuena a la coordinadora de Cofradías de Jumilla, donde nos encontraremos dentro de un año, celebrando el XXX encuentro nacional.

Durante el viernes 23 y el sábado 24 de septiembre, hemos abordado a través de tres ponencias y dos grupos de trabajo la puesta en común y el diálogo sobre aspectos de formación evangélica, liturgia, sociales, artísticas y religiosas, que inciden en nuestras cofradías.

Como resumen escueto de los temas ampliamente debatidos, hemos estructurado estas diez conclusiones:
 Se ha puesto de manifiesto a lo largo de los cuatro días del encuentro la necesidad de mantenerlo y potenciarlo como una acción indispensable para gran parte de las Cofradías. Se ha considerado que es necesario para las relaciones de los cofrades y potencialmente indispensables en el acercamiento de las Cofradías. Estos encuentros son el marco adecuado de convivencia para poder expresar los problemas y poder alcanzar las soluciones de muchos, de las dificultades que se presentan en la gestión y en la continuidad de nuestras Cofradías.
 Ante el déficit teológico de muchos cofrades, se considera necesario el programar actos encaminados a realizar y reforzar una constante formación de evangelización extensiva a todos los cofrades. Con ello trataremos de buscar una autenticidad cristiana, que vaya más allá de la mera y exclusiva tradición popular. Las Cofradías en general y los cofrades de forma particular no pueden quedarse en el hecho externo simbólico. Deben esforzarse por transmitir la Fe de Cristo.
 En los grupos de trabajo se ha puesto de manifiesto una creciente inseguridad que se está generando en los responsables de las juntas directivas ante la fórmula que pueda ser más adecuada para un correcto tratamiento legal, en el orden contable y fiscal de los diversos fondos que, por distintos cauces, generan las Cofradías. El problema se extiende para buscar la forma de transmitir esta información  la Agencia Tributaria. Se ha considerado que en todas estas actividades debe buscarse el apoyo de profesionales. Esta ayuda es conveniente tanto en el momento de iniciar la constitución, o bien al tratar de legalizar una situación de fondos incorrectos. Siempre en operaciones extraordinarias de carácter económico que realicen las Cofradías es indispensable el apoyo de profesionales.
 La vida de las Cofradías no puede estar solamente orientada a determinados días. Se ha consdierado necesario que las Cofradías y todos sus miembros tengan actividades propias durante todo el año. Sus actos y reuniones no deben ceñirse exclusivamente a los actos próximos y externos de la Semana Santa.
 Los cofrades deben distinguirse en su forma de vida interna y externa. Por ello es conveniente potenciar las Cofradías como lugar de encuentro de todos sus miembros en la Fraternidad, Caridad y Fe Cristiana.
 Debemos distinguirnos de cualquier otro tipo de asociación. Para ello las Cofradías deben impregnarse de un clima de Fe en el Misterio de Cristo. Se debe evitar que en el seno de las Cofradías se viva solamente una Fe teórica.
 Los muchos años que tienen las Cofradías desde su fundación lo sitúan hacia un margen de la actualidad.
Por ello, cada vez se hace más necesario que las Cofradías se adapten con sus estructuras a los tiempos modernos. Pero debe tenerse muy presente que cualquier variación debe hacerse sin perder en ningún momento la línea del Evangelio, en sus valores y principios.
 Es cada día más necesario integrar a los jóvenes en nuestras Cofradías. No deben mantenerse en las Cofradías para acciones secundarias, externas y puntuales. Se deben encargar de funciones con responsabilidad.
Es conveniente que los jóvenes formen parte de los grupos que acuden a los diversos encuentros. Desde las Cofradías debe apoyarse dentro de las posibilidades de cada una.
 Con carácter general la formación religiosa-cristiana de los jóvenes no es la deseada. Por ello es necesario y urgente dar a los jóvenes la formación evangélica adecuada que deben poseer los cofrades. No debemos olvidar que la juventud tiene que ser el presente y el futuro de nuestras cofradías.
 Es necesario potenciar el valor estético y artístico de nuestras imágenes. Todo ello se debe hacer reforzando los valores desde el punto de vista didáctico y de Fe.